miércoles, 15 de agosto de 2007

Semillas que no germinaron

A bordo del carguero "Regina Australis", los dos únicos pasajeros conversan sobre la marcha de laterraformación, mientras la nave se dirige a Marte. Se mueve a 300 kilómetros por segundo, una minúscula fracción de la velocidad de la luz, poco para lanzarse hacia las estrellas, pero
suficiente para moverse en el "vecindario".

José sintió un terrible dolor estomacal y vió con horror como su vientre se hinchaba como un globo a punto de explotar. Balbuceó un "ayudame" a Carina, pero ésta se limitó a sonreir y a cruzar sus manos sobre la minifalda de corderoy rojo.
El hombre se arrastró por el piso, vomitando sangre y gimiendo.
Fue muy sencillo hacerle tragar el huevo a José, con el cuento del afrodisíaco. Y ahora, una semana después, el golocoide estaba por fin emergiendo.

"SOS, TSS* Clipper a cualquiera que escuche, explosión abordo. Repito, SOS, TSS Cl..."
Muerta toda la tripulación (a excepción del jefe de mantenimiento y su ayudante) luego de la explosión, Joe Haggermas pasó de pasajero a radioperador, mientras los otros dos trataban de asegurar el soporte vital.
Tenía la garganta seca, así que le dió un trago al vaso de agua turbia que los de mantenimiento lograron reciclar. Al menos no moriría de sed, al menos no por ahora. El aire viciado, hedía a queso rancio.
*Terrestrial Space Ship

Adolf Hitler y Benito Mussolini vieron a Joseph Stalin, rodeado de agentes de la Gestapo, entrar a la Gran Sala de la Cancillería del Reich. Una vez tomado prisionero Stalin, el Soviet supremo solicitó condiciones de paz.
"Ahora nos ocuparemos de Africa", le aseguró Hitler a un ansioso Mussolini. Este, no veía la hora de entrar a El Cairo, a fin de usar un casco de oro que había mandado confeccionar especialmente.

Diego telefoneó a sus padres, ambos estaban bien, pero partían al campo esa misma tarde. Las grandes ciudades no eran un lugar seguro para los viejos, desde que la "peste geriátrica" comenzó a hacer estragos. Diana, su hermana los pasaría a buscar y se los llevaría.
Empezaba con tos, estornudos, desorientación, tal vez un poco de fiebre, y en cuestión de 72 a 96 horas, la muerte. Hasta solo había atacado a mayores de 70 años, de ahí el nombre.
Los gobiernos y las instituciones médicas de todo el mundo estaban atónitas e impotentes. Los viejos se morían como moscas, sobre todo en las grandes urbes.

7 comentarios:

El Mostro dijo...

Como dice el título, semillas que no alcanzaron a germinar, pero que están ahí, latentes. En cuanto les de el solcito y llueva un poco...

DEG dijo...

Riéguelas con ginebra ;)

margarita dijo...

La de Adolfo, Mussolini y Stalin, me interesa. Bah, todas, pero esta me intriga...Yo estuve en el bunker de Stalin
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M

El Mostro dijo...

diego, tal vez el exceso de riego...

Margarita, cuente, cuente.

Monica A. dijo...

Que salga el sol entonces, aunque a veces para estas cosas es más inspirador una lluvia finita, constante y larga.

Un saludo.

:: BajoYo :: dijo...

bueh, tanto tanto el señor sin publicar ni un epitafio y de repente se manda 3 cuentos!

GRACIAS MOSTRO! Me guardo de leerlos para la noche!

:: BajoYo :: dijo...

Hasta las semillas están buenas! Dejate de joder!